viernes, 24 de marzo de 2028

Proyecto Barrio Escuela



Pongo a tu consideración el Proyecto Barrio Escuela

El Proyecto Barrio Escuela es vivienda y trabajo para todas las familias un espacio donde todas las familias pueden mostrar sus capacidades

La familia es vulnerable porque faltan terrenos con infraestructura adecuada donde construir la vivienda familiar y porque los jefes de hogar tienen dificultades para conseguir un trabajo o desarrollar una actividad económica.

La familia es vulnerable porque le faltan los espacios adecuados para amar crecer multiplicarse y mejorar.

El mercado le niega a la mayoría de las familias lotes con infraestructura donde construir sus viviendas a precios adecuados y se dedica a atender preferentemente la demanda de viviendas de individuos y familias con elevados ingresos.

Construir o dar en concesión la construcción de la infraestructura básica de varios barrios donde las familias puedan construir sus viviendas y sus vidas en alguno de ellos facilitando la mudanza por motivos laborales es la propuesta del Proyecto Barrio Escuela un proyecto para que todas las familias puedan mostrar sus capacidades.

El Proyecto Barrio Escuela es un proyecto social rentable.

La instalación de otros Barrios Escuela en la misma localidad o en localidades distintas, aún de distintas provincias, para facilitar la mudanza entre barrios de las familias y la búsqueda de nuevas alternativas laborales, es el complemento conveniente de un Barrio Escuela.

El Proyecto Barrio Escuela vivienda y trabajo para todas las familias permitirá a los migrantes, especialmente a los migrantes económicos, mudarse y mejorar las perspectivas de futuro de sí mismos y sus familias.

¡ Invertir dinero en este proyecto puede generar muchos beneficios !

El propósito es crear un ambiente propicio para el desarrollo de las familias donde puedan ahorrar y ejercer el derecho a la propiedad privada, acercarlas a las zonas donde hay más trabajo, generar espacios culturales y deportivos, promover espacios para la actuación de organizaciones no gubernamentales y favorecer la producción y comercialización de bienes y servicios.

Barrio Escuela es más que auto construcción que es un componente de Barrio Escuela, un color del arco iris de acciones de las familias para mejorar.
Barrio Escuela es construir la vida familiar además de las viviendas, es un producto y un servicio que se ofrecerá a las familias.

Solicito evalúes este proyecto y hagas aportes, correcciones o ampliaciones publicando al pié tus opiniones. También por e-mail a: barriosyescuelas@gmail.com.

Quiero agradecer tu generosidad al leer esta propuesta y deseo que te sirva de inspiración para llevar a cabo  proyectos sociales rentables que faciliten a las familias el acceso a la vivienda y a un trabajo que les permita prosperar.

Muchas gracias

¡ Estaría bueno invertir dinero en este proyecto !

¿Más detalles?

Lee a continuación:

Conceptos iniciales

1 - Pongo a tu consideración el proyecto denominado Barrio Escuela. Barrio Escuela es vivienda y trabajo para todas las familias, un espacio para que todos podamos ser maestros y enseñar.

2 - Las familias son un sector vulnerable a causa de que faltan terrenos con infraestructura adecuada donde construir la vivienda familiar y porque los jefes de familia tienen dificultades para conseguir un trabajo o desarrollar una actividad económica.
3 - La idea es construir o dar en concesión la construcción de la infraestructura básica de varios barrios donde las familias puedan construir sus viviendas y desarrollar su vida en alguno de ellos facilitando la mudanza por motivos laborales.

4 - La instalación de otros Barrios Escuela en la misma localidad o en localidades distintas, aun de distintas provincias, para facilitar la movilidad entre barrios de sus pobladores y la búsqueda de nuevas alternativas laborales, es el complemento necesario de un Barrio Escuela.

5 - Los propósitos del Proyecto Barrio Escuela son:

1) Integrar a la familia

2) Facilitar la asunción de sus responsabilidades a las familias en un ambiente propicio para el desarrollo

3) Favorecer la producción de bienes y servicios y su comercialización

4) Acercar a las familias a las zonas donde hay más trabajo

5) Generar espacios culturales y deportivos
6) Facilitar las relaciones humanas
7) Generar nuevos espacios urbanos

8) Desarrollar políticas que mejoren la calidad de vida

9) Promover espacios para la actuación de organizaciones intermedias
10) Disminuir el déficit habitacional

Barrio Escuela no es auto construcción que es un componente de Barrio Escuela, una de las formas de cristalizar este proyecto.
Barrio Escuela es construir la vida familiar, además de las viviendas, es un producto y un servicio que se ofrecerá a las familias.

Tareas a desarrollar

6 - Buscaremos el inversor que posea los fondos necesarios para redactar el proyecto.
Previo análisis y estudios demográficos económicos sociales legales etc. pondremos el proyecto a consideración de entidades públicas y privadas a quienes interesaremos destacando su rentabilidad. Estimo que un análisis detallado del valor actual de los ingresos y los costos del proyecto destacaría su rentabilidad, válida aún para entidades bancarias con excedentes financieros de largo plazo.
7 - Desarrollaremos el proyecto con detalle. El lugar de trabajo será inicialmente una oficina que luego se trasladaría al centro cívico o un espacio al que denominaremos Secretaría del Barrio Escuela.
8 - Localizaremos los terrenos urbanos o suburbanos donde construir la infraestructura básica de los barrios, estimo aproximadamente cinco hectáreas por cada barrio.
9 - Definiremos la cantidad de viviendas que podrán construirse, esto es importante pues hay una "cantidad de equilibrio" en que el barrio escuela comienza a ser "eficiente", estimo que como mínimo son necesarias cien viviendas. La cantidad de equilibrio es importante pues permitirá desarrollar las actividades de ayuda y auto ayuda aprovechando las ventajas de menor precio por mayor cantidad.
10 - Abriremos calles, definiremos lotes para viviendas, espacios para centro cívico, plaza, fábrica, escuela, iglesia, campo de deportes y centro comercial, instalaremos agua y luz y eventualmente otros servicios según las variantes propias de este barrio escuela.
11 - Entregaremos el uso de los terrenos a cambio de que las familias paguen una cuota mensual o derecho a uso mensual, construyan su vivienda y vivan allí, esto es importante, que vivan en el lugar pues vivir en el barrio es lo que generará valor agregado y rentabilidad razonable para los que estén dispuestos a colaborar con dinero.
12 - Promoveremos la construcción de viviendas convocando a empresas y organizaciones no gubernamentales, promoviendo sistemas de auto ayuda, donaciones y colaboración de voluntarios, a fin de que las familias puedan acceder finalmente a la vivienda.
13 - Al cabo de veinte años de vivir y pagar la cuota mensual en el mismo Barrio Escuela o en diferentes Barrios Escuela se entregará a las familias la propiedad de los lotes ocupados

Recursos Financieros
¿Invertimos dinero en este proyecto? ¡ Sí !

14 - El Barrio Escuela reservará espacios que permanecerán en poder del inversor original los que colaborarán a los beneficios con el mayor valor adquirido dentro de la comunidad que se ha desarrollado en ese barrio.
15 - También colabora a los ingresos la cuota mensual que abonen las familias, la comercialización de productos en el Barrio Escuela, la construcción de viviendas, el mantenimiento del barrio y otras actividades a desarrollar.

Recursos Humanos

16 - El Secretario del barrio, colaboradores inmediatos, inversor, profesionales, técnicos para tareas de construcción, voluntarios.
17 - Persona o entidad jurídica que efectúe la inversión original y las personas que ellos designen pudiendo agregar habitantes del barrio, instituciones y voluntarios.
Recursos Materiales
18 - Terreno, artículos de construcción, artículos de consumo, vehículos.

Etapas del Proyecto

19 - Actividades que tendrán lugar dentro del año de iniciado el proyecto:

1) Escribir del proyecto.
2) Conseguir los fondos.
3) Conseguir el terreno, más o menos 5 hectáreas.
4) Desarrollar la infraestructura básica de un barrio.
5) Llamado a inscripción de familias interesadas en vivir.

20 - Actividades durante la vida del proyecto:

6) Colaboración en la construcción de viviendas. Este ítem tendrá lugar durante los primeros seis años aproximadamente.
7) Cobranza a las familias de sus pagos mensuales
8) Desarrollo de métodos de trabajo para el desarrollo de las familias en comunidad. Estos dos ítem tendrán lugar durante toda la vida del proyecto.
9) Entrega de los terrenos en propiedad (escrituración) a las familias o sus herederos. Este ítem tendrá lugar finalizado el último año de vida del proyecto.

Destinatarios del Proyecto

21 - En una primera etapa los destinatarios de este proyecto son las familias con dificultades para conseguir una vivienda y trabajo pues el proyecto es un espacio donde desarrollarse aprovechando las economías de escala (consumo en grandes cantidades). También está destinado a los voluntarios como un espacio donde desplegar su actividad y a los inversores una opción válida para volcar sus fondos con beneficios.

En una segunda etapa está destinado a todas las familias .

¡Invirtamos fuerte en la prosperidad de las familias!

Palabras finales

22 -
Solicito evaluar este proyecto. Si consideras necesario hacer correcciones o ampliaciones puedes hacerlo publicando tus aportes. También por e-mail a barriosyescuelas@gmail.com

23 - Quiero agradecer a todas las personas que amablemente han leído este proyecto y deseo que les sirva de inspiración para llevar a cabo importantes proyectos que proporcionen rentabilidad y faciliten a las familias el acceso a la vivienda y a un trabajo que les permita prosperar.

Muchas gracias

Nota: Leé los comentarios más abajo



sábado, 24 de marzo de 2018

Por Carlos Pagura.-
sábado 24 de Marzo de 2018

El exilio climático: habrá millones de nuevos sin tierra por sequías y suba de mares


Carlos Pagura


África, el continente más afectado. Luego el sudeste asiático y Latinoamérica.
Para 2050, unas 17 millones de personas en Latinoamérica podrían verse obligadas a iniciar migraciones internas en sus países por los efectos del cambio climático y su cóctel de escasez de agua, alteraciones en la productividad agrícola y crecida del nivel de los mares.

La cifra alcanzará los 150 millones si se le suma los 40 millones que se verán afectados en el Sudeste Asiático y otros 86 millones en África subsahariana, según un nuevo informe del Banco Mundial, que también plantea que el impacto del fenómeno podría atenuarse en gran parte si se toman medidas para frenar el calentamiento global. En ese caso, solo unos 40 millones de personas se verían forzadas a comenzar el largo adiós de sus tierras.

Para profundizar en el panorama que se avecina, ámbito.com dialogó con una de las autoras del informe, la argentina Susana Adamo, licenciada en Geografía en la UBA y magíster en Estudios de Población, quien se desempeña en el Earth Institute de la Universidad de Columbia (EEUU). "Si no se toma en serio el acuerdo de París con su compromiso de limitar las emisiones contaminantes y el ascenso de la temperatura, vamos al peor escenario", advirtió.
Los especialistas analizaron tres futuros hipotéticos relacionando cambio climático y desarrollo, que van desde las proyecciones más "pesimistas" (altos niveles de emisiones de gases de efecto invernadero y desarrollo desigual) hasta escenarios "inocuos" para el clima (bajas emisiones y desarrollo más inclusivo). "Este es uno de los aspectos más importantes del reporte: señala que es vital el control de emisiones pero también es necesario prestar atención al desarrollo, porque no puede alcanzarse uno sin el otro", destacó.

Cómo las migraciones afectarán a cada país dependerá del grado de urbanización, la diversidad de su economía y su dependencia de las actividades primarias. En el caso de las naciones apoyadas en la tarea de pequeños productores, las alteraciones de la producción agrícola afectarían a comunidades enteras, mientras que en otras el efecto será menos pronunciado.

"En Argentina tendría efectos distintos. Quizás en sitios como la Pampa Húmeda no provocará migraciones pero sí en otros lugares, como Misiones, donde hay muchos pequeños productores agrícolas. Como los modelos proyectan un impacto en la productividad de esas tierras, estimamos que una parte de la población dejará ese lugar. Y en Argentina, en general, cuando la gente abandona el área rural va hacia ciudades intermedias o grandes", resumió.

Los modelos científicos pronostican que los períodos de sequías e inundaciones, como los que atravesaron distintas provincias en los últimos meses, se acentúen en nuestro país con el correr de las décadas.

Otra preocupación es la incierta respuesta de las zonas costeras a la futura crecida de los océanos. Adamo se preguntó: "¿Qué pasará con el aumento del nivel del mar, que no se percibe pero se está produciendo? ¿Cómo se combinará eso con el dato de que no hay médanos en la costa de Buenos Aires? Son cuestiones a largo plazo, pero se sabe que en algún momento algo va a pasar".

Las sequías, una de las grandes preocupaciones para nuestro país en 2018.

•Fuente de conflictos

La marcha de muchedumbres humanas desde el campo a las ciudades podría generar un aumento de los conflictos, como resultado de una dinámica peligrosa: mayor demanda sobre recursos más escasos. Para evitar esa tensión sería necesario identificar los principales "puntos críticos" de inmigración y emigración, para luego planificar medidas que permitan reforzar, por ejemplo, los servicios de salud esenciales.

Adamo señaló otro puñado de factores a tener en cuenta:

-Fomentar la participación de todos los actores involucrados en las discusiones.

-Invertir en datos y análisis para mejorar la comprensión de las tendencias y trayectorias de las migraciones internas.

-Idear un plan de acción a nivel local, porque más de allá de que los fenómenos climáticos son globales sus impactos terminan siendo muy específicos.

-Brindar información compartida, libre y accesible, con acceso inmediato de todos los niveles.


"Las migraciones internas son una consecuencia más lenta del cambio climático, pero hay que tenerla en cuenta, visibilizarla, porque la gente suele migrar en situaciones muy desfavorables y vulnerables", apuntó.

Desde el punto de vista de la investigadora argentina, "aunque hay otros problemas más urgentes, en Latinoamérica existe conciencia sobre los riesgos del cambio climático, el problema es que en muchos países hay a la vez una gran disociación con las políticas de medio ambiente. Falta sintonía entre los actores institucionales, que funcionan como compartimentos estancos. El tema de las migraciones debería estar en los planes nacionales para que se discuta más".

Ese debate será decisivo. "Aún estamos a tiempo de incluir el tema en la planificación de las políticas para impulsar la economía verde, las energías renovables y activar las alertas tempranas. Estos factores serán más determinantes incluso que la infraestructura, porque aunque las obras son muy importantes, con el huracán Katrina en Nueva Orleans fallaron las defensas y se inundó toda la ciudad", recordó. Ese desastre desplazó a millones de personas. En 2010, cinco años después de su paso, muchos habitantes no habían regresado de los estados vecinos y la población de la ciudad se había reducido más de 25%.

La conclusión del informe que proyecta una sombra más amenazante sobre el futuro es que "los impactos podrían incrementarse después de 2050". En 2017, según las estimaciones de Naciones Unidas, unas 124 millones de personas atravesaron una crisis alimentaria por la sequía persistente y la intensificación de los conflictos (contra 108 millones de 2016 y 80 millones de 2015). Si nada cambia, serán los nuevos integrantes de la legión de los sin tierra del cambio climático.
 

martes, 23 de mayo de 2017

PRODUCCION POPULAR DE VIVIENDAS



Producción popular de viviendas
Casas para todos
Experiencias en distintos países demuestran que existen caminos alternativos a los que se utilizan en la Argentina para garantizar el derecho a la vivienda.
(Imagen: AFP)

Por Enrique M. Martínez *

Hay un clásico apotegma del campo popular que dice: “Donde hay una necesidad hay un derecho”. Esa máxima confronta decididamente con una idea que el capitalismo ha ido instalando como principio de relación comunitaria: “Donde hay una necesidad hay un negocio”. Esta idea se aplica a escenarios donde hay exceso de demanda sobre la oferta de un bien o servicio, apoyada sobre una lógica elemental del sistema vigente.

Dolorosamente, se aplica también con dureza en los ámbitos de atención de las necesidades básicas impostergables de cualquier ser humano. Especialmente en éstos.

La vivienda es un ejemplo rotundo. A medida que el capitalismo como organización productiva y el lucro como meta excluyente se fueron naturalizando, el “negocio” desplazó a la “necesidad”. El crecimiento relativo de las ciudades como lugar de residencia pone lógica presión sobre la tierra urbana, la hace un bien más y más escaso, es espacio fértil para generar ganancias por el solo hecho de disponer de tierra.

La reacción natural de los ciudadanos ha terminado siendo resignarse a que el acceso a la vivienda, como patrimonio propio, se aleje o -en todo caso- se convierta en una carga creciente sobre el presupuesto familiar. Lógicamente, la exclusión ha crecido sin pausa. En el país el déficit ya llega a los 4 millones de unidades.

Los gobiernos neoliberales consideran a la vivienda como un ámbito más de negocios y su aporte al tema se limita a habilitar líneas de crédito, algunas de ellas hasta perversas, como la inolvidable Circular 1050 o el actual sistema indexado con inflación. Los gobiernos progresistas han apelado al mismo instrumento -el crédito- subsidiando las tasas, pero con el doloroso corolario de financiar por esa vía las ganancias de los especuladores que están sentados sobre ese bien, escaso por definición. A eso han agregado inversiones en las llamadas viviendas sociales, que se entregan a población con muy modestos recursos económicos. Los fondos disponibles, no obstante, nunca han sido suficientes para siquiera achicar la brecha.

No es inexorable que esas sean las únicas opciones.

En la Argentina reciente se han registrado iniciativas públicas -varios municipios- y privadas -pocas- de comprar tierra agrícola periurbana, urbanizarlas y vender los lotes al costo, reduciendo su precio al 20 por ciento de lo que fija el especulativo mercado vigente. En el mundo, hay una historia larga, rica en opciones, y podríamos decir más doctrinaria, buscando defender a ultranza el derecho a la tierra, desplazando al negocio.

El sistema más difundido, con relevancia alta en Estados Unidos, es el de los fideicomisos de tierra comunitaria -community land trusts-, donde se compra o se desarrolla tierra urbana y se la convierte en propiedad común a perpetuidad, eliminando la posibilidad de su compra venta.

Las personas que construyen allí o que compran unidades preexistentes, no son dueñas individuales de la tierra sino de lo construido encima, pagan una proporción definida de su salario y cuando venden deben hacerlo en las mismas condiciones. El límite virtuoso de esta lógica es el que aplicó Singapur, que ha nacionalizado la tierra urbana, dejando solo un 15 por ciento para emprendimientos capitalistas tradicionales y aplicando al resto la dinámica expuesta más arriba.

Los intentos cooperativos son numerosos. En Canadá son moneda corriente. En Suecia el 18 por ciento de las viviendas son cooperativas. Hay historias numerosas que se retraen a principios de siglo 20, donde grupos de personas compraron tierra en que construyeron pequeñas ciudades donde las viviendas fueron cooperativas y una fracción se vendió en condiciones distintas para comercios e industrias, financiando de tal modo parte de las viviendas.

Todos esos sistemas, donde cada habitante es dueño de un 30/40 por ciento de su casa y el resto es comunitario, están hace décadas en luchas defensivas respecto del avance del capitalismo, que seduce a los participantes para que se retiren de la idea colectiva y busquen beneficiarse con la apreciación patrimonial de la tierra escasa.

El tema es muy dinámico y a cada momento aparecen mecanismos que buscan combinar la libre iniciativa de los individuos para elegir dónde y cómo viven con una protección real respecto de la furia por el lucro que caracteriza al capitalismo. Al parecer las mejores perspectivas la tienen las variantes del Community Land Trust (CLT), que es necesario que se investiguen a fondo y se difundan, al menos para creer que se puede escapar de la trampa vigente, que deja fuera ya a más del 30 por ciento de las familias argentinas.

Recuerdo la clave: aferrarse al derecho, descartando el negocio. Sin que confundamos derecho con algo que cae del cielo; pero sin que caigamos en creer que para tener un techo propio debemos eliminar la alegría de nuestra vida cotidiana, llegando a sacrificios tan exagerados como innecesarios.

* Instituto para la Producción Popular.
FUENTE: https://www.pagina12.com.ar/39055-casas-para-todos

miércoles, 29 de octubre de 2014

Por mas tierras mas viviendas y mas trabajo para todas las familias

EL MUNDO › EL ENCUENTRO MUNDIAL DE LOS MOVIMIENTOS POPULARES QUE SE ORGANIZO EN EL VATICANO

El Papa recibió a Evo, campesinos y cartoneros.

Morales, que participó del encuentro como ex dirigente cocalero, dijo que hay que ver “cómo reconfigurar el capitalismo”, pero también cómo “refundar la democracia” y recuperar “la soberanía sobre los recursos naturales”.

Por Elena Llorente Desde Roma

El papa Francisco y el presidente de Bolivia, Evo Morales, coincidieron ayer en criticar, con bastante sinceridad, las injusticias del sistema económico vigente –“aunque algunos puedan criticarme de comunista”, advirtió el Papa–, al participar del Encuentro Mundial de los Movimientos Populares realizado en el Vaticano y promovido por el Pontificio Consejo Justicia y Paz. Ante casi un centenar de organizaciones de campesinos, cartoneros, recicladores, entre otros, de todo el mundo, el máximo exponente de la Iglesia y el único presidente indígena de América latina coincidieron también en la defensa de la ecología y en un rotundo “SI a la paz NO a la guerra”. Es la primera vez que se realiza en el Vaticano una reunión de esta naturaleza, cuyo objetivo es debatir las causas de la creciente desigualdad social y el aumento de la exclusión en todo el mundo y reflexionar sobre las experiencias organizativas de los movimientos populares en la resolución de esos problemas.

Dirigiéndose “a todos ustedes que sufren en carne propia la desigualdad y la exclusión”, Francisco volvió sobre la “solidaridad”, tema en el que insiste a menudo en sus homilías. Esta palabra significa “pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. También es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de la tierra y de la vivienda, y contra la negación de los derechos sociales y laborales”. Y refiriéndose a la reunión de los Movimientos Populares que empezó el 27 y concluirá hoy en el Vaticano, indicó que “este encuentro nuestro responde a un anhelo muy concreto. Un anhelo que debería estar al alcance de todos, pero hoy vemos con tristeza cada vez más lejos de la mayoría: tierra, techo y trabajo. Es extraño, pero si hablo de esto, para algunos resulta que el Papa es comunista. Se entiende poco casi nada que el amor a los pobres es central en el Evangelio, indicó.

El papa Bergoglio también se refirió a la que él llama “la cultura del descarte”, que sucede “cuando al centro del sistema económico está el dios dinero en vez del hombre”. El descarte de los jóvenes a quienes les falta trabajo, de los niños a los que se mata antes de nacer o que mueren por faltarles adecuada alimentación y de los ancianos porque ya dejaron de producir. Francisco también se refirió a la paz y a la ecología, señalando que, como es lógico, “tendremos tierra, techo y trabajo si construimos la paz y cuidamos el planeta”, y anunció que está preparando una encíclica sobre ecología. “Algunos de ustedes expresaron: este sistema ya es insoportable. Tenemos que cambiarlo, tenemos que volver a llevar la dignidad humana al centro y que sobre ese pilar se construyan las estructuras sociales alternativas que necesitamos. Hay que hacerlo con coraje e inteligencia, evitando el fanatismo; con pasión, evitando violencias”, concluyó el pontífice, indicando como “programa de acción” algunas lecturas “revolucionarias”, según dijo, de los Evangelios de San Mateo y San Lucas.

Evo Morales, que participó como ex dirigente cocalero en vez de presidente de Bolivia, por la mañana saludó brevemente al Papa cuando éste hizo su discurso en la antigua sala del Sínodo, dentro del Vaticano, donde se realizó la reunión. Y por la tarde intervino como un dirigente campesino más. “El gran pecado de la humanidad es el capitalismo –dijo–. Para el capitalismo carece de objetos sagrados. Todo se vende y se compra como una mercancía, incluso la vida.” Según Morales, hay que ver “cómo reconfigurar el capitalismo”, pero también cómo “refundar la democracia y la política”, y recuperar “la soberanía sobre los recursos naturales”. Su discurso también condenó la guerra porque, dijo, “la peor agresión a Dios y a sus hijos es la guerra, porque la vida cambiará para siempre”, y recordó la invasión del siglo XIX que sufrió su país y la guerra del cobre y el salitre con Chile, impulsada por intereses ingleses, donde Bolivia perdió su salida al mar. Y tuvo palabras elogiosas para Francisco: “Hoy día, de verdad, me siento que tengo Papa, comprometido con su pueblo, con un pensamiento revolucionario, con sentimiento social y sobre todo con propuestas de cambiar y acabar con la violencia y la guerra”.

Poco después, el Papa y Evo mantuvieron un encuentro a solas. Un encuentro “privado e informal –explicó el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi–, una expresión de afecto y cercanía con el pueblo y la Iglesia bolivianos, y un apoyo para la mejora de las relaciones entre las autoridades y la Iglesia en el país”.

Sergio Sánchez, presidente de la Federación de Cartoneros de la Argentina y que conoció al Papa siendo éste arzobispo de Buenos Aires, dijo que “el que se queda callado pierde”. “Hoy, gracias a la fuerza que nos da Francisco, seguiremos luchando por los tres derechos que él subraya: tierra, techo, trabajo”, añadió, recordando que comenzó a ser cartonero en 2001, en plena crisis económica, porque lo despidieron de su trabajo. “Nosotros hemos hecho una labor que en la Argentina la hacen pocos casi nadie.” Y muy útil por lo demás para salvar al planeta, dicen los ecologistas. Basta recordar que, en Italia, recién hace pocos años se comenzó la recolección diferenciada que ahora, en muchas regiones del país, tienen obligación de hacer las familias en casa.

Suha Jarrar, una joven palestina que vive en Cisjordania y que trabaja con Union of Agricultural Work Committees, una organización sin fines de lucro que ayuda a los agricultores palestinos, dijo a Página/12 que en su país hay una emergencia general después de la reciente guerra con Israel. La gente además de perder su casa, perdió sus campos, sus animales y sus cultivos. Hay peligro de infecciones y otras enfermedades porque decenas de cuerpos de seres humanos y animales han quedado bajo los escombros de los bombardeos. Pese a que en su país la mayoría es musulmana, vino a esta reunión en el Vaticano porque lo importante es que se hable de Palestina, de las presiones internacionales. “Esto dejó de ser un problema religioso. La Iglesia Católica tiene mucha influencia, incluso política, en mi país”, contó.

Mientras una campesina salvadoreña denunciaba la ola de violencia que hay en su país y que arrastra a los jóvenes campesinos, que son más vulnerables, para convertirlos en sicarios, Magdalena Lázaro, indígena aymara de Bolivia, secretaria general de la Confederación Nacional de Indígenas Originarios, destacaba la importancia del encuentro con Francisco“Ha sido muy importante encontrarse con el Papa porque nos da alegría, nos da fuerza –dijo a este diario– para nuestra lucha, porque nosotros buscamos justicia, tener una vivienda, trabajo y tierra, de la que estamos despojados. Yo siempre he sido campesina, de sembrar papa, quinoa, chuño, de tener llamas y alpacas. Esta reunión puede ser muy importante porque uno toma más fuerza para seguir en la lucha.”.

Para Nora Padilla, de Colombia, quien empezó a recolectar basura cuando tenía seis años junto a su madre y su abuela, y hoy es la representante de la Asociación Nacional de Recicladores y de la Red Latinoamericana de Recicladores, “el discurso del Papa nos llama a continuar nuestra lucha”. Ella y sus compañeros se consideran haber sido los que sentaron las bases para que hoy Colombia sea considerada el cuarto país del mundo en materia de reciclado, después de Alemania, Dinamarca y
Holanda.

Fuente: Texto libre del artículo publicado en el Diario Página/12

domingo, 27 de abril de 2014

Ideas para resolver el problema de la vivienda y el trabajo para todas las familias

¿Cómo se soluciona el problema de las villas?

Por: Darío Mizrahi dmizrahi@infobae.com

Millones de personas en América Latina viven en barrios precarios, excluidos de servicios esenciales y al acecho de mafias, mientras el Estado les da la espalda

En 1950 vivía en ciudades sólo el 41% de la población latinoamericana. Medio siglo después, la proporción se duplicó y ya supera el 82 por ciento. En términos absolutos, el incremento fue mucho mayor.

El desarrollo de la infraestructura urbana estuvo muy por detrás de ese proceso, lo que empujó a millones de personas a instalarse en barrios precarios y asentamientos informales que no cumplen con condiciones mínimas de seguridad. Son las favelas en Brasil, las villas miserias en Argentina y las ciudades perdidas en México.

Tras más de una década de crecimiento económico y reducción de la pobreza, los países de la región no pudieron mejorar la calidad habitacional de los sectores populares.

Comunidades en riesgo

La población en los asentamientos populares es, antes que nada, una población en riesgo. Por lo precario de las construcciones, por estar asentados en zonas muy contaminadas, o por la presencia de bandas criminales.

"Uno de los principales problemas son las malas condiciones ambientales. Ocurre en el Riachuelo, en Buenos Aires, Argentina, donde la cuenca está sumamente contaminada. O en Medellín, Colombia, donde hay riesgos de deslaves", explica Antonio Azuela, doctor en sociología por la Universidad Autónoma de México y especialista en estudios urbanos, consultado por Infobae.

Pero hace tiempo que un tema acaparó la atención de los ciudadanos más que cualquier otro. "Desde 2007 hasta ahora, más seguridad es la principal demanda de los latinoamericanos", cuenta a Infobae el arquitecto ecuatoriano Fernando Carrión, maestro en Desarrollo Urbano Regional.

Ese reclamo es mucho más fuerte en las villas y favelas, donde por el accionar del crimen organizado se generalizan la venta de drogas, los ajustes de cuentas y los robos que amenazan la vida de los vecinos.

Esta cotidianidad es estremecedoramente descripta por Ciudad de Dios, el film brasileño dirigido en 2002 por Fernando Meirelles. A través de distintos relatos verídicos reconstruye la vida de los jóvenes en una favela de Río de Janeiro, donde la violencia se presenta como el principal canal de vinculación entre las personas. Su retrato no dista mucho de lo que se vive todos los días en muchos asentamientos de las principales ciudades latinoamericanas.

"La película cuenta una historia política de la favela, en la que el narcotráfico se apodera de las instituciones locales y somete el barrio a su control. Eso es real", dice Azuela.

¿Pero por qué estos barrios están más expuestos que los acomodados a sufrir la acción de bandas criminales? "A veces influye un problema urbanístico -responde el sociólogo-, como lo angosto del trazo de las calles y la presencia de pasadizos. Esto de alguna manera favorece el crimen. Pero lo más importante es cómo se relacionan las comunidades con el Estado".

Al poseer menores recursos económicos, políticos y simbólicos que los sectores medios y altos, los pobres tienen una menor visibilidad en la agenda gubernamental. Eso puede favorecer que la presencia policial en las barriadas populares sea mucho más esporádica. Y que cuando esté, no siempre sea para servir a la comunidad.

"Hay un problema de ausencia del Estado -dice Carrión-, que se expresa principalmente en la absoluta incapacidad de respuesta para generar seguridad. El desprestigio que tienen las policías en América Latina está muy claro, y lo mismo pasa con la justicia. Esto ha contribuido a que la gente empiece a desarrollar formas de justicia por mano propia, o busque apoyarse en distintas formas de guardianía civil".

"Las bandas del crimen organizado y del narcotráfico -continúa- imponen sus propios criterios de justicia, y reemplazan a las leyes por códigos de fuerza. Frente a la ausencia del estado, la norma que impera es la ley del más fuerte".

Soluciones posibles y modelos exitosos

Medellín, un ejemplo a seguir

Las intervenciones del Estado sobre estos barrios deberían estar guiadas por un principio básico: reducir el riesgo de vida que enfrentan sus habitantes.

Para eso es necesario empoderar a los gobiernos locales, porque ellos son los que están en contacto con los vecinos, los que les rinden cuentas.

América Latina avanzó mucho en descentralización a lo largo de las últimas décadas. "En 1985 sólo 8 países elegían a las autoridades locales. Hoy lo hacen todos. Por eso mejoraron la representación de la población, los recursos y las competencias. Esto favorece la posibilidad de desarrollar un urbanismo ciudadano", dice Carrión.

La primera medida para reducir los riesgos asociados a la precariedad es decidir qué asentamientos o qué partes pueden ser mejoradas en el mismo lugar, y cuáles deben irse por ser inhabitables. Para eso es fundamental el diálogo entre los gobiernos locales y los vecinos.

"Hay que ver qué espacios de las villas se pueden urbanizar y cuáles no. Personalmente defiendo que los asentamientos permanezcan, pero hay zonas que deben ser erradicadas por el riesgo. Es una decisión política difícil y ardua, que debe tomarse con sabiduría y firmeza", explica Azuela.

Medellín es un ejemplo exitoso de soluciones prácticas y originales a los problemas de las barriadas populares. Las iniciativas comenzaron durante el gobierno de Sergio Fajardo, que asumió la alcaldía en 2004.

En la ciudad había un asentamiento sobre un basurero, que un día se incendió y destruyó gran parte del barrio. El resultado fue tan catastrófico que la comunidad tomó conciencia de que no podía haber tantas personas viviendo en condiciones tan aberrantes.

"Una de las cosas que hizo el gobierno -cuenta Azuela- fue crear un centro cultural diseñado por el mejor arquitecto del país en medio del asentamiento. En él se realizan todo tipo de talleres, y se dan programas antidrogas. Como ocupa dos manzanas, se tuvieron que ir muchas personas que vivían en ese espacio. A la entrada del centro, se puede ver en un vidrio la lista con los nombres de quienes vivían y ahí y aceptaron ser removidas".

El famoso teleférico de Medellín

"Para hacer bienes públicos es necesario reconocer que algunos van a tener que sacrificarse, pero que la sociedad los va a recompensar. Por eso hay que rendirles homenaje. Forma parte de un pacto social que requiere un trabajo político de convencimiento", agrega.

Otra de las políticas públicas prioritarias debería ser combatir la segregación espacial según el poder socioeconómico. Eso requeriría aplicar ciertas políticas regulatorias.

"El capital inmobiliario opera según criterios de ganancia. Si no hay intervenciones estatales que compensen un poco las desigualdades, hay poblaciones que van a estar cada vez más segregadas, como islas en el espacio urbano", dice Azuela.

"El mercado tiene un lugar muy importante -continúa-, pero cuando los estados dejan toda la iniciativa a lo que proponen los promotores inmobiliarios, tienen la villa de un lado y el centro comercial del otro, dedicado a consumidores que no son de la villa. La administración pública puede promover los espacios intermedios".

El transporte también incide sobre la segregación o la inclusión. En Medellín la mayor parte de los asentamientos se alzaban en las laderas de los cerros, y hasta allí no llegaba ningún medio de transporte. Los vecinos estaban asilados.

La respuesta de Fajardo fue construir un teleférico que comunica el centro de la ciudad con el corazón de la barriada. El resultado fue muy positivo, porque contribuyó a unir a una urbe que estaba fragmentada.

El conjunto de políticas implementadas en Medellín tuvo otra consecuencia muy valorada: reducir drásticamente los niveles de criminalidad. Al integrar al resto de la ciudad a sectores antes excluidos, y al favorecer el ingreso del Estado para regular, lo que antes era tierra de bandas se convirtió en un espacio de respeto a la convivencia.

Fuente: Diario Infobae

jueves, 20 de marzo de 2014

Tierra para nuevas viviendas

  Por David Cufré

El Gobierno anunciará en las próximas horas el lanzamiento de un plan para generar suelo urbano, con el objetivo de construir allí 50 mil viviendas. La medida apunta a resolver uno de los principales obstáculos que encuentra hoy el Programa de Crédito Argentino (Pro.Cre.Ar) para canalizar nuevos préstamos hipotecarios: la falta de tierras donde edificar. Como reveló ayer Página/12, la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) transferirá a la Anses 422 hectáreas en doce provincias para levantar 15 mil viviendas. Sin embargo, con ello el Estado nacional prácticamente agotó la disponibilidad de tierras fiscales, y las provincias y municipios también han hecho su aporte. Para continuar, el paso que dará el Gobierno es salir a buscar tierras en manos privadas. Diseñará un mecanismo de compra y también avanzará con asociaciones con propietarios de macizos y lotes donde sea posible generar espacios urbanos, y luego realizará las obras de infraestructura necesarias para que sean habitables.

El plan Pro.Cre.Ar despertó un fuerte interés en la ciudadanía. Se trata de créditos para la construcción, ampliación y refacción de viviendas con tasas de interés subsidiadas –entre 14 y 18 por ciento anual– y hasta 20 o 30 años de plazo. No existen en el mercado condiciones similares por parte de ningún banco. También hay una línea para la compra de inmuebles a estrenar. Desde el lanzamiento del programa se inscribieron 522.009 personas, de las cuales 309.626 salieron sorteadas. De ese total ya se desembolsaron fondos para la construcción o refacción de 101.590 viviendas, de las cuales 67.503 pertenecen a familias con terreno propio y 34.087 corresponden a 104 desarrollos urbanísticos a lo largo del país, coordinados por la Anses. Por otra parte, la construcción de otras 25.149 viviendas ya ha finalizado.

Como se aprecia en las estadísticas oficiales, a las que accedió este diario, todavía hay una distancia importante entre los préstamos aprobados y los emprendimientos que se pusieron en marcha. La dificultad que encuentran numerosas familias es la falta de terrenos donde levantar su casa. Una estimación de la Anses indica que en este momento hay unos 50 mil beneficiarios de créditos del Pro.Cre.Ar afectados por esa situación a lo largo del país. La mayoría son de la provincia de Buenos Aires, adonde el programa ha tenido mayor impacto. Por ejemplo, en Mar del Plata y Bahía Blanca la carencia de tierras es especialmente grave, pero también hay dificultades en Tandil, Junín, Pergamino, San Nicolás y Zárate, mientras que en el interior del país existe demanda insatisfecha de lotes en Rosario, Santa Fe y Salta, entre otros distritos.

La solución a la que apelará el Gobierno es salir a buscar macizos con dueños privados. El esquema preciso se anunciaría esta misma semana, pero la intención oficial es conseguir tierra para abastecer aquella demanda de 50 mil terrenos. “Pro.Cre.Ar es uno de los grandes motores del empleo nacional”, destacó días atrás Diego Bossio, titular de la Anses, en la inauguración de viviendas en la localidad de Navarro. Pero también reconoció que el principal desafío hoy para Pro.Cre.Ar es generar lotes para las familias”.

Como se indicó al principio, la primera estrategia por parte del Gobierno fue asignar tierras fiscales inutilizadas para la construcción de inmuebles. La AABE amplió la oferta esta semana en 422 hectáreas donde se edificarán 15 mil viviendas. Pero los espacios disponibles de vialidad nacional, el INTA, las Fuerzas Armadas o en terrenos ferroviarios se han agotado o están cerca de terminarse. Lo mismo ocurre en varias provincias, aunque de allí todavía pueden surgir nuevos lotes. Pero esa línea de acción está encontrando su límite y de ahora en más el plan oficial es pasar a comprar lotes privados.

Provincias y municipios deberán coordinar acciones con la Anses para adaptar las zonificaciones donde haga falta y colaborar con las obras de infraestructura necesarias para adaptar los terrenos. Será un trabajo arduo, pero que tendrá un importante efecto dinamizador en las distintas localidades. En la provincia de Buenos Aires hasta ahora están en marcha 23.322 viviendas con créditos del Pro.Cre.Ar y es por lejos la provincia con mayor actividad, seguida de Santa Fe con 9351 y Córdoba con 8675

Fuente: Diario Página/12

lunes, 10 de febrero de 2014

Mil viviendas en Libertador General San Martín, Provincia de Jujuy



Blaquier: “No voy a decir que no hay necesidad habitacional, pero los casos acuciantes fueron resueltos con estas mil viviendas”

El Presidente de Ledesma SAAI dialogó con El Intransigente luego de la entrega de 140 viviendas en Libertador, dentro del programa "Acceso a la Casa Propia" desarrollado por la empresa Video.
ARGENTINA.- El Presidente de la prestigiosa empresa Ledesma SAAIexplicó luego de la conferencia de entrega de las viviendas del plan "Acceso a la Casa Propia", cuál fue el origen del programa de viviendas que cumplió el sueño del techo propio a miles de familias jujeñas que no tenían la posibilidad de acceder al él.

Carlos Herminio Blaquier aseveró cómo la empresa que conduce decidió hacer mucho más que dar empleo por las familias ledesmenses de Libertador General San Martín para que tengan la oportunidad de progresar.

El flamante barrio “Papa Francisco” está en un terreno de 55 hectáreas de la compañía, ubicado a la vera de la ruta nacional 34, a 1 km de la ciudad de Libertador General San Martín y a tres de Calilegua.

“Nosotros llevamos entregadas más de cinco mil casas. Cuando nosotros en el año 2008 empezamos a ver el déficit habitacional en Libertador General San Martín, decidimos armar un equipo de profesionales de distintos lugares del país. Había gente de Córdoba, de Mendoza, con profesionales de Jujuy, para hacer un estudio de hacia dónde debería crecer lógicamente Libertador. 

Este estudio llevó un par de años que, finalmente es considerado un trabajo muy importante el que se hizo, que fue aprobado por el Concejo Deliberante de Libertador General San Martín, por el Concejo Deliberante de Calilegua, por los concejos vecinales, por el instituto de la vivienda de Jujuy.

Nosotros tratábamos de que esto lo hiciera el Estado y nos dábamos cuenta de que los tiempos no iban a dar, entonces decidimos hacerlo nosotros, trabajando con mucha gente del estado, después presentárselo al Estado y lo aprobaron los Concejos Deliberantes y el Instituto de la Vivienda; y a partir de ahí es que nace esta idea.

La empresa regala las cincuenta y cinco hectáreas, regala el terreno, y regala una parte importante de la infraestructura: red cloacal, luz, agua. 

El trabajador tiene una garantía que es la siguiente, nunca más se le va a retener el veinte por ciento de su sueldo y, al país le puede pasar cualquier cosa, los costos pueden subir, la tasa de interés puede subir, pero él nunca va a pagar más en la casa de tres dormitorios de ciento cincuenta cuotas. 

Una vez que pague las ciento cincuenta cuotas, aunque deba capital e intereses la casa es de él y la deuda se cancela”.

Blaquier realizó la aclaración sobre si se cubrió con este plan la totalidad de la demanda habitacional en Libertador, y explicó que hay demanda aún, pero se trabaja en seguir construyendo. 

“No voy a decir que no hay necesidad habitacional, pero creo que los casos acuciantes fueron resueltos con estas mil viviendas. Pero claro, las ciudades son seres vivientes, hoy es una fotografía de hoy, dentro de seis o siete años tendremos que sacar una nueva foto”.

El Presidente de Ledesma dio también su opinión sobre la realidad económica argentina y cómo cree que se avanza en el trabajo coordinado.

“El empresario lo que tiene que luchar y buscar es para construir consenso. Y cuando digo empresarios, digo los distintos sectores activos de la comunidad, me refiero al sector político, al sector empresario, al sindical; es decir no podemos seguir discutiendo si el dólar está a ocho a dos o a cuatro pesos, o si el tipo de cambio va a subir, bajar.

Nosotros empezamos por discutir medidas, sin discutir a dónde queremos ir, qué país queremos ser, nos vamos a seguir equivocando. Acá tenemos que definir un modelo de país donde los sectores importantes de la comunidad que se tienen que poner de acuerdo y a partir de ahí definir las medidas que nos permitan llegar al rumbo que queremos ir, pero si no definimos el rumbo, yo no sé si tal medida es buena o mala, si no sé a dónde queremos ir”.

domingo, 2 de febrero de 2014

Familia

Cuando mis hijos eran chicos solía jugar a un juego con ellos: les daba una rama a cada uno y les decía que la rompan.

Por supuesto podían, era fácil.

Luego les decía que tomen un puñado de ramas juntas y traten de romperlo.

Por supuesto les faltaba fuerzas para hacerlo.

Entonces les decía: ese puñado de ramas juntas es la familia.

Versión libre de lo publicado en la página 2 del suplemento bimestral gratuito Babel Nº 11 del domingo 5 de enero de 2014 del diario El Argentino de Gualeguaychú, a su vez cita de Alvin Straight en el film The Straight Story (1999 - David Lynch)



domingo, 22 de diciembre de 2013

que todas las familias puedan tener una casa

MUNDO • Papa Francisco • Domingo 22 de Diciembre de 2013 | 08:44

"Los pobres no pueden esperar"

El papa Francisco pidió hoy esfuerzos a instituciones y autoridades que hagan lo posible para que "todas las familias puedan tener una casa".

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Tiempo Argentino

El Papa pidió "profesionalismo y servicio" a la Iglesia Católica "En estos días de Navidad invito a todos, personas, entidades sociales, autoridades, a hacer todo lo posible para que cada familia pueda tener una casa", dijo hoy el papa Francisco.

El Pontífice se manifestó de ese modo durante el Angelus y sostuvo al leer un cartel colocado en plaza San Pedro: "Los pobres no pueden esperar".

"Familia y casa van juntos. Es muy difícil llevar adelante una familia sin habitar en una casa"

"Leo el escrito grande: 'Los pobres no puede esperar'. Es bello y esta es mi forma de pensar, que Jesús nació en un establo, no nació en una casa. Luego debió huir, ir a Egipto para salvar la vida. Al fin regresó a su casa en Nazareth",manifestó Francisco entre aplausos.

"Pienso hoy, también leyendo eso, en tantas familias sin casa. Sea porque no la han tenido, sea porque la han perdido por tantos motivos", advirtió Jorge Bergoglio.

Fuente: InfoNews

lunes, 9 de diciembre de 2013

El acceso al suelo urbano en el Código Civil

El papel del Código Civil
Los autores advierten que la disponibilidad de suelo debe ser regulada por el Estado para satisfacer necesidades sociales y no dejar librada su utilización al sector privado, basado en los principios de la propiedad privada.

Producción: Javier Lewkowicz

debate@pagina12.com.ar

Desigualdades en el acceso al suelo

Por Gastón Chillier y Carolina Fairstein *
El pasado 28 de noviembre la Cámara de Senadores dio media sanción al proyecto de reforma del Código Civil. En la semana previa se había anunciado que dentro del articulado se reconocería que la propiedad posee una función social y, por lo tanto, se encuentra sometida a las obligaciones que establece la ley con fines de bien común. Sin embargo, sobre la fecha de la firma del dictamen de mayoría se dio marcha atrás con la iniciativa.

El Congreso no sólo está autorizado, sino que tiene el deber de prevenir ejercicios excesivos del derecho a la propiedad que constituyan barreras a las posibilidades de realización de los derechos humanos, en particular del derecho a la vivienda, de quienes debido a la estructura social y/o las condiciones del mercado no puedan acceder a ella por sus propios medios. Por ello, la Cámara de Diputados debe incorporar el principio de función social de la propiedad en el Código Civil, e incluso otros instrumentos adecuados para facilitar el acceso a la tierra y la vivienda y la regularización de las formas de vivir y habitar de los sectores populares en la ciudad y en el campo.

Entre los motivos expuestos por el oficialismo en el recinto de la Cámara alta se sostuvo que no corresponde la inclusión del mencionado principio en el Código sino en una reforma constitucional. La función social de la propiedad fue consagrada por la Constitución de 1949, derogada por la dictadura de 1955, y reincorporada en la reforma de 1994 a través de la inclusión con jerarquía constitucional de la Convención Americana de Derechos Humanos, cuyo artículo 21 establece que toda persona tiene derecho al uso y goce de los bienes, pero que la ley puede subordinar tal uso y goce al interés social. O sea, no es necesaria otra modificación.

Así, en lo que a propiedad se refiere, se optó por mantener la orientación liberal del Código Civil reafirmando privilegios clasistas.

La ausencia del principio de la función social de la propiedad tendrá un impacto negativo para avanzar en políticas públicas de regulación del suelo y el mercado inmobiliario, necesarias para abordar los problemas estructurales del actual déficit habitacional. Es previsible que cualquier regulación que pretenda poner límites a las posibilidades de uso del suelo será cuestionada, aunque sin razón, por atentatoria de la incólume propiedad privada consagrada en el antiguo y futuro Código Civil –en caso de que se aprobara el proyecto votado por el Senado–.

Diversos estudios urbanos han identificado una estrecha relación entre los modos en que se regula y se toleran ejercicios abusivos del derecho de propiedad y la informalidad urbana, en tanto dificultan el acceso al suelo en forma legal a amplios segmentos de la sociedad. Asimismo, el modelo de propiedad privada exclusivo e individual plasmado en el Código Civil no considera las prácticas existentes en el mundo rural, obstaculizando las posibilidades de avanzar hacia un reconocimiento comunitario de la propiedad de la tierra.

En el contexto argentino, los actores privados condicionan y generan profundas desigualdades en el acceso al suelo y a la vivienda digna. Un claro ejemplo de la incidencia de las fuerzas del mercado en las posibilidades de desarrollo de políticas públicas inclusivas lo constituye el reciente reconocimiento efectuado por el gobierno nacional respecto de las limitaciones que la especulación inmobiliaria –con los aumentos injustificados y desmesurados de los precios del suelo– impone a uno de los más importantes programas de vivienda del país, el Pro.Cre.Ar.

La Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos vienen afirmando la existencia de un deber del Estado de brindar protección especial a grupos o sectores sociales en situación de desigualdad estructural, e incluso de adoptar medidas que apunten a transformar los factores que determinan prácticas extendidas de discriminación y exclusión. Esta obligación incluye la regulación y protección frente a la acción de actores no estatales que por su posición de poder tienen la capacidad de afectar el ejercicio de los derechos humanos consagrados en la Convención.

La relatora especial sobre una Vivienda Adecuada, Raquel Rolnik, y el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU reclamaron al Estado argentino avanzar en un mejor control sobre el mercado de tierras, el suelo, y la especulación inmobiliaria, así como en la regularización administrativa y dominial de quienes habitan en situación de informalidad.

El próximo Código, que regirá la vida de los habitantes de nuestro país, debe receptar y proteger un derecho de propiedad que armonice y concilie su dimensión liberal con su aspecto social. Sólo de este modo obtendremos un marco jurídico que facilite el desarrollo de políticas públicas conducentes a revertir la situación de exclusión sociohabitacional en la que se encuentran millones de personas en nuestro país.

* Director ejecutivo y abogada senior del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

Por qué función social

Por Raúl Fernández Wagner *
El desarrollo capitalista de los últimos doscientos años ha conjugado tres procesos: un aumento exponencial de la población, el cercado y mercantilización de la tierra (asociado al régimen jurídico de la propiedad privada) y una acelerada urbanización.

Así, hoy hablamos de “suelo urbano”, el cual tiene una serie de particularidades que se reflejan inevitablemente en su precio de mercado. Primero, la sola definición del límite urbano hace que el pasaje de suelo rural a urbano sea constitutivo de un gran salto en la renta absoluta. Segundo, que la centralidad y el uso del suelo permitido sean la base de las rentas diferenciales de vivienda, y determinantes en las rentas de comercio, y tercero, que los servicios e infraestructuras –por costosos y asociados a sistemas urbanos complejos– tengan gran influencia y/o sean constitutivos de las plusvalías urbanísticas. En las tres dimensiones: extensión urbana, uso del suelo y desarrollo de las infraestructuras, tiene una decisiva incidencia la acción del Estado (local).

Es decir que el precio del suelo no depende de lo que se construya encima, sino que está enteramente asociado al pasaje de rural a urbano y a lo que la norma urbanística municipal determine, sobre: a) el uso del suelo (comercial o residencial), b) el factor de ocupación (superficies que se permite construir en la parcela) y c) la dotación de servicios de infraestructuras (calles, redes de agua, de alumbrado, de gas, transporte público y equipamientos sociales (escuelas, hospitales, etc.) relacionados con la localización de la parcela. El proceso de crecimiento de nuestras ciudades motoriza la suba acelerada de los precios del suelo urbano, siendo la “escasez” a raíz de la competencia de las familias, los comerciantes y hasta las funciones del mismo Estado por estar “bien ubicados” lo que hace subir el precio del suelo. Un punto aparte merece el plus de rentas aún mayores, dadas por el “monopolio de segregación” cuando se permite la existencia de barrios cerrados.

Lamentablemente, en Argentina el retraso en el desarrollo del derecho urbanístico provoca que este proceso esté poco reconocido por el Estado, por lo que se considera que es un “derecho” del propietario capturar enteramente el aumento del precio del suelo. Es decir, que las plusvalías urbanísticas le corresponden al propietario y no al Estado, que es el principal agente en su generación mediante obra pública, dotación de servicios y/o construcción de equipamientos.

Argentina es un país donde el noventa por ciento de su población vive en áreas urbanas, pero aún no cuenta con una legislación específica que permita regular el desarrollo urbano y –lo que es más urgente– afrontar la creciente desigualdad socioespacial. Paradójicamente, el pronunciado crecimiento económico de los últimos 10 años, con evidentes mejoras sociales, de consumo y bienestar, no tiene un correlato en términos de acceso al suelo urbano de una gran parte de su población. Ello se ha agravado por el extendido proceso especulativo. En 2012, los desarrolladores inmobiliarios demostraban que la “inversión en ladrillos” era la más alta renta posible de obtener (por encima de bonos y otras inversiones financieras). De hecho nuestras ciudades se llenaron de edificios y casas en barrios cerrados deshabitadas, mientras las clases medias se desplazan al mercado de alquileres (cada vez más altos) y los sectores más pobres enteramente al mercado informal del suelo, particularmente hacia los alquileres en villas y asentamientos (o en nuevos loteos “piratas” en la periferia urbana).

Por ello, la función social de la propiedad es crucial para generar un marco en el desarrollo del derecho urbanístico y la consecuente maduración del basamento jurídico respecto al uso, ocupación y subdivisión del suelo urbano. Es relevante para desarrollar una legislación urbanística que permita aplicar urgentes mejoras en la gestión urbana por parte de los gobiernos locales, que son quienes detentan la potestad del uso del suelo. Es una misión pública esencial promover el control del proceso de desarrollo urbano, a través de la formulación de políticas de ordenamiento territorial en las cuales los intereses individuales de los propietarios tengan que coexistir con otros intereses sociales, culturales y ambientales de otros grupos y de la ciudad como un todo. Para tender a una justa distribución de las cargas y los beneficios de la urbanización, por ejemplo a través de la afectación de las plusvalías que la urbanización produce, de tal forma que el poder público pueda recuperar, y redireccionar a favor de los más pobres, la valorización inmobiliaria que origina de la inversión pública para las propiedades privadas.

* Integrante de Habitar Argentina y profesor de Universidad Nacional General Sarmiento.

Fuente: Diario Página/12

domingo, 8 de diciembre de 2013

Atención atención a ocuparse de las familias cita 2

Pero en las provincias gobernadas tanto por el cordobesismo conservador de José de la Sota, el socialismo liberal de Antonio Bonfatti y Hermes Binner y el peronismo de bajas calorías de Daniel Scioli, los cultivos transgénicos resistentes a su correspondiente herbicida se extendieron hasta la puerta de las ciudades, desplazando población y otras producciones de la agricultura de subsistencia y provisión para el consumo y encareciendo el valor de la tierra urbana. La concentración y los altos precios internacionales produjeron un enorme excedente que se volcó a la inversión inmobiliaria. Pero a falta de regulación estatal, una parte de las unidades construidas en torres o barrios cerrados permanecen desocupadas, como reserva de valor, mientras una cantidad equivalente o mayor de familias carece de recursos para acceder a la vivienda y se asientan de modo precario en terrenos de baja calidad, anegables y/o con acceso deficiente a los servicios esenciales. La explosión del consumo de un sector y la imposibilidad de equiparación para el resto constituye el caldo de cultivo para el surgimiento de una economía ilegal como forma de acceso a un universo tan dorado como prohibido. La regulación de ese mercado es una de las tareas principales de las policías, que reclutan varones jóvenes de esos sectores para delinquir. El diputado electo Felipe Solá merecería ser recordado en estos días. Como Secretario de Agricultura autorizó en 1996 a producir y comercializar la semilla y los productos y subproductos de la soja de Monsanto tolerante al herbicida glifosato. Como gobernador de Buenos Aires, impulsó en 2005 la ley por la que la represión de los consumidores y el comercio al menudeo de drogas cayó en manos de policías, fiscales y jueces provinciales, en los que se delegó el control social y los negocios.

Ver la nota completa en diario Página/12

Atención atención a ocuparse de las familias

Conurbanos

Los conflictos policiales y los saqueos pusieron a la vista una crisis de fondo, motivada por un modelo productivo que sólo fue atenuado en estos años. La brecha producida por el boom sojero en los conurbanos de Córdoba, Rosario y Buenos Aires, y el bang del delito regulado por una policía brava que sabe cómo negociar con los respectivos gobernadores, cualquiera sea su signo político. Sin reforma policial y acceso al suelo urbano no hay remedio contra el narcotráfico y la inseguridad.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Granjero desafía a los bancos y se hace casa por 240 dólares

Un ingenioso granjero británico ha construido una casa ecológica por tan solo 150 libras esterlinas (unos 240 dólares) para demostrar que es posible poseer una vivienda sin acudir a las hipotecas bancarias y sin endeudarse de por vida.

Según el diario ’Metro’, Michael Buck, un exprofesor de 59 años de edad, edificó una llamativa cabaña en su terreno, que se encuentra en un placentero lugar boscoso cerca de Oxford, Reino Unido.

Buck indicó que construyó la pequeña casa con sus propias manos en ocho meses, sin la ayuda de herramienta eléctrica alguna. Explicó también que levantó las paredes usando una mezcla de arena, arcilla, paja y estiércol de vaca. Mientras que para el techo armó una estructura de madera y lo cubrió con paja.

Michael tampoco tuvo problemas con la cubierta del piso, que cubrió con tablas sacadas de una vieja casa abandonada. Además, usó los parabrisas de un viejo camión para cerrar las inusuales ventanas de su casa.

La cabaña cuenta con una cocina, comedor y una cama que se encuentra en un espacio elevado a media altura. El inmueble no cuenta con electricidad, pero una estufa de leña proporciona calor, mientras que el agua es llevada por una tubería desde un manantial natural cercano.

Asimismo, un pequeño pozo junto a la puerta de entrada sirve como nevera. Tampoco dejó pasar por alto el baño, para lo cual detrás de la casa construyó una letrina cubierta con paja, desde donde "se abren espectaculares vistas panorámicas de la campiña".

"Una casa no tiene por qué costar un ojo de la cara, solo se necesita la tierra para construir", dijo Buck, quien ya ha arrendado su obra a otro granjero por un litro y medio de leche fresca.

"Quise desafiar a las hipotecas, demostrar que las personas no necesitan trabajar toda su vida para pagar un préstamo. No hay que pagar grandes cantidades de dinero por una casa, todo lo que necesita es un terreno para su construcción", señaló el ingenioso granjero.

Concluyó: "Originalmente planeaba construir invirtiendo los mínimos recursos, pero calculé mal la cantidad de paja y tuve que comprar más. Por eso la casa me costó 150 libras".


Fuente: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/112747-granjero-desafia-hipotecas-construir-casa

martes, 26 de noviembre de 2013

Un llamado por la función social de la propiedad

El CELS junto a más de una decena de organizaciones sociales, gremiales y políticas y académicos realizarán una conferencia de prensa a las 11, horas antes de que comience la sesión en el Senado, para exigir la inclusión de ese principio, que fue eliminado del proyecto original para alcanzar el dictamen de mayoría en la Comisión Bicameral, presidida por el oficialismo. Las organizaciones convocantes sostienen que el Código Civil debe estar "orientado a resolver la problemática del acceso al suelo, al territorio y la vivienda adecuada para los sectores populares urbanos y rurales de nuestro país".

En el comunicado del CELS se cita como ejemplo el caso aportado por la Red Agroforestal Chaco Argentina, respecto de las 6 millones de hectáreas en conflicto en el norte del país, por precariedad en la tenencia, desalojos o daños medioambientales. Y agrega que "cerca de 600 personas están afectadas por esta situación".

Por otra parte, se destaca que en un informe realizado por la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación se "identificó que en 857 casos conflictivos vinculados al acceso, tenencia y distribución de la tierra, el 87,4 por ciento de los afectados eran sólo poseedores de sus tierras y, por lo tanto, carecían de seguridad en la tenencia".

El documento también hace foco sobre la situación de la posesión de tierras en zonas urbanas al señalar que "recientes investigaciones sostienen que el 95 por ciento de las familias que viven en villas y asentamientos carecen de servicios elementales y sufren un empeoramiento acelerado de sus condiciones habitacionales".

Por estas razones, las organizaciones convocantes calificaron de "imprescindible" que el nuevo Código Civil "contemple, atienda y procure resolver la informalidad y precariedad en la que viven millones de familias pobres urbanas y campesinas en nuestro país", por lo que exigen la inclusión de la función social de la propiedad.

Además, los convocantes a la conferencia solicitan "incorporar otras medidas que faciliten la materialización de políticas públicas y otras herramientas de acción estatal para transformar el acceso al suelo, el territorio y la vivienda adecuada en un derecho efectivo".

En la conferencia, que se realizará en la Sala 8 del Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación (Riobamba 25), estarán presentes los representantes de las siguientes organizaciones: Centro de Estudios Legales y Sociales, Habitar Argentina, Movimiento Evita, Movimiento Nacional Campesino Indígena, Central de Trabajadores de la Argentina, Curas en Opción por los Pobres, Foro de Organizaciones de Tierra, Infraestructura y Vivienda de la Prov. de Buenos Aires, Asamblea Campesina e Indígena del Norte Argentino, Instituto del Conurbano de la Universidad Nacional de General Sarmiento, Centro de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Lanús, Consejo Social de la Universidad Nacional de La Plata, Centro de Participacion Popular Monseñor Enrique Angelelli, Resistencia Cultural Barrial, Coordinadora de Inquilinos de Buenos Aires, Movimiento Villas al Frente, TECHO Argentina, Colectivo por la Igualdad, Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas.

Fuente: Diario Página/12

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Por un acceso justo al suelo

SOCIEDAD
Por un acceso justo al suelo

“La buena noticia es que el problema tiene solución. Argentina tiene una gran oportunidad para que la problemática de acceso justo al suelo y al hábitat sea tema de la agenda pública y nacional”, dijo el director ejecutivo de Techo en Argentina, Virgilio Gregorini. Ayer, en el Salón Azul del Congreso nacional la organización presentó el estudio y convocó a los legisladores a comprometerse con la temática.

Desde el espacio Habitar Argentina, conformado por organizaciones como Techo, instituciones académicas y movimientos sociales, impulsan proyectos de vivienda y producción social del hábitat y de generación de un programa nacional de regularización dominial. A su vez, proponen una ley de ordenamiento territorial del país y una norma que regularice los procedimientos de desalojos, garantice el acceso a la justicia de los afectados y derogue los desalojos express.

“Esto requiere un esfuerzo social y político muy importante, pero es posible. Debemos juntarnos para generar políticas públicas a largo plazo que incluyan a todos los actores sociales, pero sobre todo a las voces de aquellos que viven en los asentamientos”, agregó el director ejecutivo.

Fuente: Diario Página/12

La precariedad habitacional en cifras

SOCIEDAD › MAS DE 530 MIL FAMILIAS VIVEN EN UN TOTAL DE 1834 VILLAS Y ASENTAMIENTOS INFORMALES

La precariedad habitacional en cifras

De acuerdo con un informe que la organización Techo presentó ayer en el Congreso, el 95 por ciento de las familias involucradas no tiene conexión a la red cloacal y el 62 por ciento accede al agua corriente de manera informal.

Las calles de tierra se les convierten en lodo o río, según la intensidad de la lluvia. No cuentan con acceso al agua corriente, la red cloacal y el gas natural. No tienen título de propiedad. Y pueden llegar a sentir, por eso, el riesgo inminente de un desalojo. Según un informe de la organización Techo, más de 530 mil familias viven en villas y asentamientos de seis provincias del país y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El relevamiento, presentado ayer en el Congreso nacional identifica un total de 1834 asentamientos informales en todo el territorio estudiado. El 62 por ciento no tiene conexión formal al agua corriente. El 95 por ciento no está conectado a la red cloacal. En la provincia de Buenos Aires se encuentra la mayor cantidad de asentamientos. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a su vez, residen en villas más de 73 mil familias.

El relevamiento de asentamientos informales comprende a todo el territorio de la Ciudad y las provincias de Buenos Aires y Córdoba. Se estudiaron también la ciudad de Posadas, el Gran Rosario, el Alto Valle de Río Negro y gran parte de la provincia de Salta –Orán, Rosario de la Frontera, Gran Salta y Tartagal–. “En los siete territorios relevados, donde habita el 63 por ciento de la población del país, existen 1834 asentamientos informales, que alojan aproximadamente 532.800 familias. De todos esos asentamientos más de la mitad supera los 25 años de antigüedad, lo que denota el carácter estructural, dinámico y urgente de esta problemática”, explicó la directora social de Techo en Argentina, María Julia Gabosi.

La categoría de asentamiento informal, aclararon desde la organización, incluye a las villas, los asentamientos y los barrios populares informales, y se define como “un conjunto de ocho o más familias agrupadas, en donde la mayoría no cuenta con título de propiedad ni acceso regular a por lo menos dos de los servicios básicos: agua corriente, energía eléctrica y red cloacal”. La distinción que hace la ONG entre asentamiento y villa radica esencialmente en que el primero respeta el trazado urbano, mientras que las villas tienen un crecimiento más espontáneo y caótico. El relevamiento no incluyó otras urbanizaciones informales como conventillos o edificios tomados.

De los 1834 asentamientos identificados, el 57 por ciento, es decir 1046, se encuentran en la provincia de Buenos Aires. Allí viven un total de 327.600 familias. En la Ciudad, por su parte, existen 56 villas o asentamientos donde residen 73.300 familias. “A diferencia del resto de los territorios donde predominan los asentamientos, en la Ciudad se da más la modalidad de las villas, y a medida que se ingresa en los cordones de la provincia van apareciendo más los asentamientos”, señaló el director del informe, Juan Manuel D’Atolli. En Córdoba, la cantidad de asentamientos alcanza los 210 y las familias que allí viven superan las 28 mil. En el Gran Rosario, se relevaron 50 mil familias en 172 asentamientos.

En cuanto al acceso a los servicios básicos, el mayor déficit se encontró en la conexión a la red de cloacas. En el 95 por ciento de los asentamientos, la mayoría de la familias no cuenta con ese servicio. La modalidad que predomina –el 65 por ciento– es la del pozo ciego sin cámara séptica. El acceso al agua corriente también se encuentra en niveles preocupantes. El 62 por ciento accede en forma irregular, enganchada de forma precaria al caño maestro. Por último, respecto del gas natural, sólo el cuatro por ciento logra acceder a ese servicio. El 90 por ciento se las arregla con garrafas.

El mapeo diagnosticó que más del 60 por ciento de los asentamientos no tiene ninguna calle asfaltada. “Esto repercute, por ejemplo, en la posibilidad de contar con transporte público, una recolección de residuos ordenada o el ingreso de ambulancias, además de empeorar el carácter de zona inundable de los asentamientos cada vez que llueve”, indicó D’Atolli. En esa línea, el estudio registró que el 41 por ciento de los asentamientos se encuentra cerca de un río, canal o arroyo.

La irregularidad de la tenencia del suelo implica ocasionalmente la posibilidad de un desalojo. Según el informe, el 15 por ciento de los asentamientos ha experimentado un desalojo o un intento en los doce meses previos a la realización del estudio. Y casi en la mitad de esos casos, el desalojo fue realizado por parte de las fuerzas de seguridad del Estado. El resto fue por parte de privados (vecinos de la zona, seguridad privada o “patotas”).

Techo es una organización de la sociedad civil con presencia en distintos países de Latinoamérica que trabaja en la construcción de viviendas de emergencia a través de la acción conjunta con los vecinos. Del relevamiento participaron alrededor de 700 voluntarios, con el acompañamiento del Instituto Gino Germani, la Universidad Nacional de Córdoba y el Instituto Torcuato Di Tella.

Informe: Nicolás Andrada.

Fuente: Diario Página/12